¿Qué es LVM?
LVM son las siglas de Logical Volume Managment. Es un sistema de administración de particiones en Linux que permite tener particiones (o volúmenes) lógicas de tamaños flexibles, que estén por encima de las particiones físicas. De esta manera, se puede tener particiones lógicas que cubran varias particiones físicas que podrían estar en distintos discos duros, ya sean IDE, SATA, etc. En conclusión, podríamos entender LVM como una abstracción del hardware de almacenamiento.
El LVM se compone de varios elementos. Por un lado está el grupo de volumen (VG: volume group), que es la máxima abstracción y contiene a todos los demás elementos. Luego están los volúmenes físicos (PV: physical volume) que corresponden a las particiones físicas asignadas al grupo de volumen. Los volúmenes físicos contienen las extensiones físicas (PE: physical extend) o “chunks” de datos, que son las unidades mínimas de almacenamiento administrables. Como contraparte de esos elementos físicos, están los lógicos, el volumen lógico (LV: logical volume) y la extensión lógica (LE: logical extend). El volumen lógico es un dispositivo que se manejará a nivel de sistema de archivos como cualquier otra partición o dispositivo de almacenamiento.
Volúmenes lógicos del LVM
En el caso del LVM de CentOS (una distribución GNU/Linux basada en Red Hat Enterprise Linux) hay distintos tipos de volúmenes:
- Volumen directo o lineal (linear volume): sus unidades lógicas de almacenamiento están almacenadas en forma lineal sobre las unidades físicas, llenando los volúmenes físicos según sea necesario y de forma adyacente.
- Volumen entrelazado (stripped volume): sus unidades lógicas se distribuyen en forma alternada en distintos volúmenes físicos. Esto tiene la finalidad de aumentar el rendimiento de lectura y escritura, al hacerse al mismo tiempo sobre dispositivos físicos distintos.
- Volumen espejado (mirrored volume): En este tipo de volumen lógico, cada unidad lógica se escribe por duplicado en unidades físicas de distintas particiones físicas. Permite una replicación instantánea y recuperación ante errores físicos, de este tema trataremos luego.
- Volumen de instantánea (snapshot): Este es un volumen especial, en el que se crea una copia congelada de otro volumen, de tal forma que el otro volumen puede ser modificado, mientras que en este se puede ver cómo era el original cuando se ejecutó la instantánea. Es ideal para hacer backups en línea en sistemas que los archivos cambian, y se necesita una copia coherente.
Información segura con un volumen espejado
Como ya habíamos dicho, en un volumen espejado se guardan múltiples copias de cada unidad de información en distintos volúmenes físicos. De esta forma, está siempre replicada la información en dispositivos distintos. En caso de falla física de uno de los discos, podrá quitarse el disco, y con los comandos de LVM se puede remover del grupo de volumen los volúmenes físicos faltantes. Al hacer eso, automáticamente deja de estar en modo espejado las particiones que contuviera ese disco. Entonces vemos que no se ha perdido nada de información, y que además el volumen lógico puede volverse a poner en modo espejado apenas se agregue otro volumen físico de reemplazo.
Conclusión
Esta forma de manejo de las particiones es la que utilizamos pues es la que consideramos más segura y confiable, dado que hemos tenido múltiples oportunidades de probarla. Además puede aplicarse a cualquier arquitectura de computadora que soporte LVM, sin necesidad de tener que contar con hardware especializado para replicación de discos. No debe olvidarse que los discos duros son elementos frágiles, que hay que estar preparados para reemplazarlos con cierta frecuencia. Bajo el esquema de discos espejados, también se pueden ir reemplazando gradualmente todos los discos de un servidor con downtimes mínimos.
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